El uso del fuego era habitual en los Pirineos para revertir la proliferación de matorrales en los pastos de montaña y ganar superficie pastable. Actualmente, este uso está restringido a equipos profesionales debido al aumento del riesgo de incendio, ligado al incremento del combustible causado por la disminución de las actividades ganaderas y forestales, y el aumento de las condiciones meteorológicas de riesgo. Alternativamente, se suele emplear medios mecánicos, como la desbrozadora de martillos.
En el proyecto BEEP está previsto emplear ambos métodos para recuperar pastos de montaña en el Pirineo de Lleida, de acuerdo con los planes de ordenación simplificados elaborados a partir de reuniones con ganaderos y personal técnico de las administraciones locales.
Con el objetivo de analizar los efectos de estas dos alternativas sobre la calidad forrajera y otros indicadores, se está llevando a cabo un seguimiento, en el marco del proyecto BEEP, de unas gestiones promovidas por el Parque Natural de l’Alt Pirineu a través del proyecto GREEN (Poctefa, Comisión Europea).

Figura 1. Matorralización de la Coma de Juverri desde mediados del siglo pasado (arriba) y recuperación con fuego (abajo) llevado a cabo por la Direcció General de Boscos i Gestió del Medi del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació y el Grup Especial de Prevenció d’Incendis Forestals (GEPIF) de Forestal Catalana SA. Alrededor de los individuos quemados se observa los restos dejados por la roza.
La zona de estudio se localiza en la Coma de Juverri (Tírvia, Pallars Sobirà), donde en 2020 se recuperaron 4,8 hectáreas de pastos que habían sido colonizados por enebro (Juniperus communis) (Figura 1). El diseño experimental consistió en ubicar 60 manchas de matorral, de unos 5-10 m de diámetro: una tercera parte se rozaron con tractor de martillos, otra parte con quema controlada y el resto se dejaron como control. Durante la quema se registró el aumento de temperatura a nivel del suelo. El resto se gestionó mecánicamente (Figura 2), dejando algunos individuos para refugio y alimentación de la fauna.

Figura 2. Tractor de martillos utilizado para la roza de los matorrales en la zona de estudio.
El seguimiento realizado en 2024, en el marco del proyecto BEEP, sugiere que, cuatro años después de la eliminación de los enebros, la superficie herbácea se ha recuperado, especialmente en los enebros quemados, mientras que la presencia de restos dificultó la regeneración del pasto (Figura 3). Es necesario señalar que la sequía de los últimos años ha podido ralentizar la descomposición de los restos y, con ello, el crecimiento herbáceo. Se encuentra el mayor contenido de carbono en los horizontes orgánicos del suelo en los arbustos desbrozados, y un contenido de carbono similar en los quemados respecto a los controles. La composición florística de la superficie herbácea recuperada usando cualquiera de los dos métodos aún no corresponde con aquella propia de los prados. La composición florística de los enebros quemados se aproxima más a la de prados y herbazales; en cambio, la composición de las zonas desbrozadas es más variada y cuenta con la presencia de más plantas ruderales y anuales propias de lugares perturbados. Una mayor relación C/N en el suelo mineral bajo los arbustos tratados respecto al pasto puede explicar la dificultad para colonizar las especies típicas de prado. Sin embargo, la presencia de algunas especies típicas de pastos apunta a que, poco a poco, la colonización tiene lugar.
La recuperación de los pastos en la Coma de Juverri ha permitido una recuperación de la superficie pastoral, incentivando así la actividad ganadera de la zona. El seguimiento de ambos tipos de actuaciones permitirá transferir una información muy valiosa a los gestores del territorio, con el fin de mejorar la eficacia en la recuperación de pastos.

Figura 3. Seguimiento de la composición florística en el pasto (arriba), aspecto cuatro años después de los tratamientos mediante la quema (en medio) y la roza (abajo).
Agradecimientos:
Especial reconocimiento a los ejecutores de las quemas: Direcció General de Boscos i Gestió del Medi del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació y el Grup Especial de Prevenció d’Incendis Forestals (GEPIF) de Forestal Catalana, SA.